partenón

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Ejemplo de uso del número áureo

lunes, 21 de febrero de 2011

A todos mis alumnos

Comienzo este blog con la intención de mostrados la belleza de las matemáticas, no, no os sorprendáis, podéis sonreír, que eso siempre es bueno.
-Venga maestra, que las matemáticas son de todo menos bellas...
Eso sería lo más educado me diríais, eh?
Pues son bellas, divertidas, buenas cultivadoras de la paciencia, la curiosidad y propiciadoras de momentos de soledad y concentración.
Ante un problema de Matemáticas, como de la vida, lo primero es comprenderlo, sentarse con tranquilidad leer y releer, analizar todos y cada uno de los componentes.
Lo segundo confiar en nuestro valor, inteligencia, perseverancia, astucia, y no tener prisa.
Lo tercero empezar a hacer las mezclas de ingredientes, de fórmulas, de recuerdos, de resultados anteriores, de situaciones parecidas...
Y así poco a poco ir desenmarañando el lío, desenterrando el tesoro, desbrozando el sembrado.
No importa si te has equivocado, si por ese camino llegas a un muro infranqueable, no importa, tú sigue pensando, ve por otro camino, usa otra fórmula, repasa los cálculos...un poco más de esfuerzo y...ahí está, lo logras al fin, lo ves todo claro y lo resuelves.
Entonces te elevas por encima del común de los mortales, te sientes imbatible, poderoso, satisfecho y un poco más sabio, en una palabra, preparado para el siguiente reto.
Pero no te empaches, descansa y disfruta tu victoria, y recuerda, todo lo que requiere un esfuerzo se disfruta mucho más que lo que llega fácil.
Te propongo un acertijo, para que ensayes mi poética definición del esfuerzo:

"¿Como puedes distribuir 11 moneda sen tres vasos de plástico de forma que cada vaso contenga un número impar de monedas? Vale, y ahora, usando un pequeño truco, ¿cómo lo harías si son 10 monedas?"

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